Novela policíaca
La novela policíaca, policial o detectivesca es una clase de textos o género literario dentro de la novela, que es a su vez un género de la épica y narrativa.Su principal móvil lo constituye la resolución de un caso. Por tanto, se trata de una estructura novelística cerrada.
El protagonista, un policía o detective, resuelve el caso usando la razón (siglos XVIII - XIX), basándose en la indagación y observación, o usando la intuición (novela policíaca estadounidense o novela negra).
Mientras al principio solamente se mostraban los hechos y las investigaciones del detective, luego se fue poniendo mayor énfasis en la vida y motivaciones del delincuente, y las raíces socioculturales de la delincuencia.
La novela negra evolucionó y se vulgarizó gracias a su éxito en colecciones populares hacia el subgénero del thriller (suspense), donde se mezclan la novela policíaca y la novela fantástica. Las novelas policíacas poseen todas ellas una línea común que otorga cohesión a esta modalidad literaria, pero, al mismo tiempo, son tan diferentes entre ellas como distintos son los numerosos autores que han cultivado, y cultivan, este tipo de narrativa.
A grandes rasgos, se pueden señalar unas cuantas características prototípicas de casi todo este tipo de literatura. Siempre existe en estas novelas un detective o un policía que investiga un hecho o una serie de acontecimientos que se han producido con claro quebranto de la ley (especialmente asesinatos, robos, chantajes, etc.). Por otro lado, estas novelas a menudo presentan ambientes convulsos, con graves problemas sociales, y en los que las normas éticas de convivencia entre los ciudadanos se encuentran reducidas a su mínima expresión. Además, la novela negra posee una habilidad especial para retratar problemas colectivos, en la mayor parte de las ocasiones con un elevado nivel de conciencia crítica.
El pie del diablo
Argumento
Al principio del relato el Dr. Watson reflexiona sobre la personalidad de Holmes: "Su espíritu misántropo y burlón aborrecía todo lo que fueran aplausos populares." Holmes está retirado y no le place en absoluto que Watson siga dando publicidad a sus hazañas. Pero un día el doctor recibe un telegrama de Holmes "¿Por qué no les relata el horrible caso de Cornualles, que es el más extraordinario de cuantos he manejado?" En un voluntario retiro, Holmes debía rememorar de vez en cuando los sucesos pasados, y hasta a los más modestos les cuesta resistirse al aplauso cuando se ha gozado de él tan generosamente. Una vez más, Watson obedece y, como dice él mismo, "antes que otro telegrama pueda venir a cancelar el anterior", se apresura a dar forma a las notas tan celosamente guardadas.Nos encontramos en la primavera de 1897, y siguiendo las indicaciones del doctor Moore Agar, Holmes se ha tomado un período de descanso en Cornwall con Watson. Un buen día acontece algo que la prensa de toda Gran Bretaña denominaría "el espantoso suceso de Cornwall". En la pequeña aldea de Tredannick Wartha aparece el cadáver de la joven Brenda Tregennis junto a sus hermanos Owen y George, que ríen y gritan víctimas de la locura. Todo parece indicar que una diabólica visión ha precedido a la triple desgracia. Holmes se hace cargo de la investigación a instancias del vicario Roundhay y de Mortimer Tregennis, hermano de los anteriores. Pero todo se complica cuando a la mañana siguiente Mortimer, único sospechoso del suceso, aparece muerto en idénticas circunstancias. La causa de todo será un polvo obtenido de una planta, Radis pedis diaboli, o "raíz de pie del diablo". Mortimer la había utilizado contra sus hermanos, y Leon Sterndale, un famoso explorador que vivía una imposible historia de amor con Brenda, hizo que Mortimer probara una cucharada de su propio jarabe poniéndole la misma sustancia en su cuarto asesinando a Mortimer de la misma manera en que el lo hizo con Brenda. Al final Holmes y Watson deciden dejar libre a Leon Sterndale. Y también en esta ocasión, Conan Doyle aprovecha las circunstancias de la narración para arremeter contra la ley de divorcio inglesa.